Apreciación histórica




Los vestigios visibles del sitio arqueológico de Brion son los de una ciudad galorromana construída hacia mediados del primer siglo de nuestra era. Abandonada algunos siglos más tarde, esta ciudad permaneció ignorada durante largo tiempo.

Hoy este puede asociarse, con toda seguridad, a la ciudad que el sabio griego Ptolomeo citaba en su "Geografia", hacia el año 130 de nuestra era, bajo el nombre de Noviomagus . Noviomagus era entonces, junto a Burdigala, el antiguo Burdeos, una de las veinte ciudades de la Aquitania romana, la que se extendia desde el rio Loira hasta los Pirineos.

Una implantación urbana en este lugar parece hoy insólita, pero hace 2000 años la situación era muy diferente : el sitio se encontraba entonces sobre una isla, al fondo de una vasta bahía que se comunicaba con el rio Gironda, bahía que, al ser progresivamente cubierta y saneada, se convirtió en el pantano de Reysson.


Intento de reconstitución de las costas antiguas

Por otro lado, la arqueología nos revela, muy anterior a la conquista romana, un poblamiento de los alrededores relativamente denso, así como una importante metalurgia del bronce.
Estos índices de una próspera economía pueden explicarse:

- por la presencia de tierras agrícolas de buena calidad, situación entonces excepcional en el Médoc.

- por la existencia de un espejo de agua bien protegido, favorable a las relaciones marítimas
(El metal (cobre y estaño) podía provenir de Bretaña, de las islas Británicas, o incluso de la Peninsula Ibérica.)